Después de tocar un instrumento, es habitual guardarlo para usarlo para la próxima vez. Sin embargo, algunos cuidados sencillos pueden ayudar a mantenerlo en buenas condiciones durante mucho más tiempo. La limpieza, el lugar donde se guarda y el modo de transportarlo son aspectos que pueden marcar una diferencia.
No tiene que ser difícil el cuidado de los instrumentos musicales ni tener que usar productos especiales para cada ocasión. En muchos casos, basta con mantener una rutina básica y prestar atención a los cambios que pueda presentar el instrumento.
En este artículo encontrarás consejos para cuidar diferentes tipos de instrumentos musicales, desde guitarras y bajos hasta teclados e instrumentos de viento. También conocerás algunos errores que debes evitar y cuándo es recomendable buscar ayuda de un especialista.

¿Cuál es la importancia de cuidar los instrumentos musicales?
Un instrumento se encuentra constantemente en contacto con las manos, el polvo, la humedad y otros elementos que pueden afectar su estado. Asimismo, puede estar expuesto a cambios de temperatura o golpes cuando se transporta.
Por ello, dedicarle unos minutos a su mantenimiento después de usarlo puede contribuir a que se mantenga limpio y en buenas condiciones. No se trata de limpiar cada pieza después de tocar. Lo importante es crear algunos hábitos sencillos que se puedan mantener con el tiempo.

¿Qué hacer después de tocar un instrumento?
Una buena rutina de cuidado puede comenzar justo después de terminar de tocar. Estas pequeñas acciones no requieren mucho tiempo y pueden prevenir problemas en el futuro.
Limpia las partes que estuvieron en contacto con tus manos
Después de tocar el instrumento, es posible que la grasa y el sudor de las manos permanezcan en él. Por ello, es importante limpiar las superficies que tocaste con un paño suave para eliminar estos residuos.
En instrumentos de cuerda, por ejemplo, puedes limpiar cuidadosamente las cuerdas y las partes que tienen contacto habitual con las manos. Por eso, es mejor utilizar un paño limpio y suave que cualquier tela áspera que pueda rayar la superficie.

Revisa que no haya polvo o suciedad
Antes de guardar el instrumento, puedes revisar si tiene polvo, restos de suciedad o alguna mancha.
No es necesario utilizar productos de limpieza cada vez que terminas de tocar. Para el cuidado diario, una limpieza suave suele ser suficiente. Pero, si el fabricante recomienda un producto específico, es mejor seguir esas indicaciones.

¿Dónde guardar un instrumento musical?
El lugar donde guardas tu instrumento también forma parte de su cuidado. Dejarlo en cualquier espacio de tu hogar puede exponerlo a golpes, polvo, humedad o temperaturas que no son adecuadas.
Evita lugares con mucha humedad
La humedad puede afectar algunos materiales de los instrumentos, especialmente aquellos fabricados con madera. Por eso, conviene evitar lugares donde haya agua, vapor o cambios constantes de humedad.
Por ejemplo, el baño o un espacio donde se acumule humedad no son buenos lugares para guardar un instrumento.

No lo dejes cerca de fuentes de calor
También es recomendable mantener los instrumentos alejados de radiadores, estufas, ventanas con sol directo u otras fuentes de calor. Los cambios bruscos de temperatura pueden afectar algunos materiales y, con el tiempo, causar problemas al momento de utilizar el instrumento.

Utiliza un estuche
Guardar el instrumento dentro de una funda o estuche ayuda a protegerlo del polvo y de golpes. También resulta especialmente útil si necesitas llevarlo a clases, ensayos o presentaciones. Además, una funda facilita el transporte y evita que el instrumento quede expuesto mientras no lo estás utilizando.

¿Cómo cuidar diferentes tipos de instrumentos?
No todos los instrumentos necesitan el mismo cuidado. La forma de mantenerlos en buen estado dependerá de los materiales que tienen y de la manera en que se utilizan.
Instrumentos de cuerda
Los instrumentos de cuerda como guitarras, bajos y ukeleles requieren cuidado, sobre todo en las cuerdas y en las partes que se utilizan con regularidad. Al terminar de tocar, puedes retirar el sudor y la suciedad con un paño suave. También es importante revisar las cuerdas de vez en cuando y cambiarlas cuando estén desgastadas o ya no mantengan bien la afinación.

Teclados e instrumentos electrónicos
En teclados, pianos digitales y otros instrumentos electrónicos, uno de los principales cuidados es mantenerlos libres de polvo y líquidos.
No coloques bebidas sobre el instrumento ni limpies directamente con líquidos. Si necesitas limpiar alguna superficie, lo mejor es seguir las indicaciones del fabricante y utilizar un paño adecuado. También es recomendable mantener los cables ordenados para evitar daños en las conexiones.

Instrumentos de viento
Los instrumentos de viento requieren una limpieza más frecuente porque el aire y la humedad pasan directamente por su interior durante su uso.
Después de tocar, es importante seguir las indicaciones de limpieza correspondientes a cada instrumento. También conviene guardarlo correctamente para evitar golpes y mantenerlo protegido cuando no se utiliza. En este caso, utilizar los accesorios adecuados para su limpieza puede ayudar a mantenerlo en mejores condiciones.

¿Cómo transportar un instrumento musical sin dañarlo?
Para transportar un instrumento se necesita algo más de cuidado que solo trasladarlo de un sitio a otro. Antes de salir, comprueba que esté bien colocado dentro de su estuche. Si queda demasiado espacio libre, puede moverse durante el traslado y golpearse.
Se aconseja igualmente no poner objetos pesados encima. Si transportas otros accesorios o equipos, intenta mantenerlos separados para que no presione el instrumento.
Para viajes largos, presta atención a los cambios de temperatura. Dejar un instrumento durante varias horas dentro de un vehículo muy caliente o muy frío puede afectar algunos de sus materiales.

¿Cuándo necesita un instrumento una revisión?

No es posible solucionar todos los problemas mediante la limpieza en casa. Si observas que el instrumento muestra un cambio que no había antes, es mejor revisarlo antes de seguir usándolo normalmente.
Por ejemplo, si una guitarra deja de mantener la afinación, aparecen partes sueltas o se producen sonidos extraños, puede necesitar una revisión.
En instrumentos electrónicos, si una conexión falla, un botón deja de responder o aparece algún problema con el sonido, también es mejor buscar ayuda antes de intentar abrir o reparar el equipo por cuenta propia. Una revisión a tiempo puede evitar que un problema pequeño termine siendo más complicado.
Cuidar tu instrumento también es parte de tocarlo
Finalmente, conservar tu instrumento en buenas condiciones no implica restarte horas de ensayo ni hacerte la vida más difícil. Solo es necesario convertirlo en un hábito: limpiarlo rápidamente al finalizar de tocar, almacenarlo en un sitio seguro y llevarlo bien protegido.
Por supuesto, cuidar un instrumento de viento o un teclado no es igual que cuidar una guitarra; por eso, nunca está de más consultar lo que el fabricante aconseja para tu equipo. Con esa breve rutina de cuidado, garantizas que tu instrumento esté en perfectas condiciones y preparado para sonar a la perfección en la sesión siguiente.